El sol en lo alto del cielo, luciéndose orgulloso de ser fundamental para toda la vida que la tierra regalaba. Los arboles sanos y alineados a ambos lados del camino que llevaba hacia el palacio. Venían Nana y su madre en su elegante y hermoso carruaje de vuelta de uno de sus muchísimos encuentros sociales con pretendientes y amistades de sus padres en su empeño por encontrarle un buen esposo. Mientras Nana miraba el paisaje distraída y aburrida, respondía un "sí" tras otro al azar a su madre, que le repetía la misma charla de sus rechazos hacia los pretendientes.
De pronto, algo llamó su atención en el monótono paisaje y su corazón se agitaba con amago de salir del pecho, observó cerca del carruaje un chico montando un precioso pura sangre. Su piel morena contradiciendo a su aparente estado social alto, debido a sus elegantes ropas de caza. Su pelo castaño, libre, intentado oponerse a la fuerza indomable del viento. Sus ojos eran una fusión del marrón de la miel y el verde de la absenta. Su constitución era fuerte y musculosa. Su apariencia protectora,seria y valiente atraía a Nana. Al mismo tiempo, parecía esconder un lado cariñoso, dulce y frágil.
Nana se calmó y fingió indiferencia para consultar discretamente a su madre sin que se notara el más mínimo interés en el chico misterioso.
-Madre, observa aquel muchacho de ahí. ¿De quién se trata?- Preguntó intentando no llamar la atención de su madre.
-Es el hijo de un duque extranjero. Su padre falleció hace un año y hace unos meses su madre se dio a la fuga con su amante. Su tío, nuestro estimado Duque Alfonso, adoptó a Carlos y a Lucas, su hermano. Lucas es uno de tus pretendientes y Carlos es el heredero de todo el poder y terrenos de su tío y su padre. El lunes los conocerás en la hora del té, he elegido como principal aspirante a tu mano a Lucas porque es algo mayor y se ve más serio y responsable, aunque el hecho de que no tenga ninguna herencia me da que pensar al respecto.-Mantuvo su mirada en el paisaje, con la ausencia el chico que había desaparecido sin yo cerciorarme.- Aunque hay rumores de que Carlos está prometido con la hija de un Conde muy importante y que es un chico demasiado apegado a muchas mujeres que le rodean, eso no me gusta...- Su mirada era fulminante y desconfiada.
Hubo un silencio pensativo en el tiempo restante del viaje que apenas duró un cuarto de hora. Al llegar al palacio, entré en mi habitación y me invadió la imagen de ese chico a caballo, Carlos... Su nombre me empezaba a resultar tan familiar como el mío propio...
rivas: la verdad es que este capitulo me a gustado y solo encuentro un fallo y es que la historia la vas alternando de primera persona a tercera
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