lunes, 5 de septiembre de 2011

Limpia suciedad...


¿Quién presume de vida,
si todos estamos mas muertos que vivos?
si sabemos que en el mar de las apariencias,
de la mano de la vergüenza nos hundimos...
El velo de la falsa felicidad,
cubre el esqueleto desnudo de la pena,
frasco frágil para el alma herida,
tan pequeña por los golpes escondidos queda...
Cada cual en su alfombra la basura,
a la par que sacando a relucir la del vecino,
por seguridad de quedar en mejor postura,
siempre evitando aceptar que somos humanos...
Siendo adulto como eres,
aprende a limpiar tus errores,
no te excuses con las derrotas de las gentes,
es un engaño que se alimenta de traiciones...

martes, 26 de julio de 2011

Feliz cumpleaños...(Para alguien especial...)

Quédate de pie junto al mar,
pide un deseo a esa estrella fugaz,
te diré un secreto que tendrás que guardar:
"Este es un día muy especial,
prométeme que lo vas a disfrutar..."

Alguna vez oirás,
el canto de un pájaro al despertar,
y sin quererlo recordarás,
cuanto tiempo ha pasado desde hoy,
en el otro lado del mundo será quizás,
o donde has permanecido siempre, será...

La lluvia moja tu cuerpo al caminar,
y con los ojos cerrados sin querer llorarás,
mas no llores mi angel,
pues el teimpo pasa y todo cambiará,
y ahí estaré para tus lágrimas secar,
y decirte al oido: "No llores más,
mi amor, yo te voy a cuidar..."

Tic, tac...

Sentada en el campo,
al aire tu pelo blanco,
largo como los años,
que a tus espaldas se cargan,
tu mirada esta tranquila,
pues con tanto tiempo en vida,
apreciar lo ya visto le queda,
mas poco queda ya que le sorprenda...

Sientes un vacio en el pecho,
al mirar ese viejo espejo,
y peinar tu canoso cabello,
una triste sonrisa en tu cara,
esa cara arrugada y cansada,
tus manos la tocan temblorosas,
al recordar que están solas,
quedaste sola por el tiempo...

A aprender aprendiste en la vida,
y saber solo sabes ahora,
aunque todo captabas curiosa,
la vejez a apreciar te transporta,
aprecias los detalles ignorados entonces,
y asientes reconociendo tus errores,
pero aceptándolos pues el tiempo,
no deja corregirlos jamás...

domingo, 22 de mayo de 2011

DESGRACIADO BOHEMIO...







Pobre loco, habitante de ninguna parte,
Desgraciado bohemio que deambula en la nada,
Se cubre de orgullo y seducción,
Saciando su sed de amor perdido…

Conformándose con aventuras en la oscuridad,
A todas las seduce, haciéndose conocer,
Por su hombría y táctica infalible,
Y las intimidades de ellas llegar a conocer…

Un solitario en realidad, disfrazado de Don Juan,
Su cuerpo entrega a mil, mas su alma,
Vaga con deseo, anhelándola,
Solamente a ella, a nadie más…

Sus noches son eternas y le torturan,
Recordándole siempre su error,
Se retuerce en su lecho de dolor,
Con el pecho desgarrado por su amor…

Cada mañana, al despertar,
Escoge su muñeca y la invita a pasear,
A seduce con promesas y versos,
Dirigidos en verdad a su única diosa…

Pobre loco, llorando al pasar por ahí,
Por donde él la dejó escapar,
Desgraciado bohemio que deambula en la nada,
Derrochando palabras que no llegan donde él desea…

jueves, 31 de marzo de 2011

LA ABSENTA DEL CORAZÓN-Capítulo 6

Eran las doce de la noche, abrió el armario fino de madera barnizado y tallado a mano. Escogió un vestido con su capa negra a juego que usó en el funeral de la abuela Elisa. Sabía que su abuela estaría de acuerdo con lo que hacía, siempre le dijo que cada persona debe escuchar su corazón  y seguir sus sentimientos. Salió discretamente y descalza de la habitación, caminó por el pasillo y bajó las amplias escaleras de mármol, continuó hasta llegar a la cocina, la atravesó y salió por la puerta, que llevaba al jardín por la parte de atrás del palacio. Se puso los zapatos y una vez fuera, se cubrió bien con la capa. Se adentró en el laberinto siguiendo los pétalos de rosas como le había indicado Carlos en la nota de la cita. Al llegar al centro, estaba rodeada de ramos de rosas rojas y gigantes. Llamó sin gritar demasiado a Carlos, sin respuesta alguna, intentando verle con la tenue luz de los farolillos. De pronto la agarraron por detrás y le taparon la boca. Le llevaron a ciegas a uno de los pasillos del laberinto. Cuando la dejaron, ella se sorprendió al ver que no era Carlos…Era Lucas…

-¡Maldita sea! ¡Natalia, yo te amo, y tú mientras tanto, revolcándote con un mugroso como mi hermano!- Exclamó Lucas a escasos centímetros de Nana, con una voz desgarrada, pero sin fuerza, con los ojos inundados de lágrimas retenidas por el orgullo.- Seguramente no hubieses corrido el riesgo de que te descubran si te hubiese citado realmente yo. Aunque no consiga nada con esto, quiero dejarte algo de mí en tu memoria- Su dura y dolorida expresión le hacían temblar entero.

La agarró por las muñecas, la apoyó contra la pared de piedra, se acercó y la besó a la fuerza. Nana sentía fuego en el pecho e intentó liberarse en vano de sus garras. Sus gritos morían en los labios de Lucas y no conseguían salir al exterior. Los ojos de Nana se inundaron de lágrimas. Lucas, al cerciorarse fue consciente de lo que había hecho, la soltó, dejándose caer al suelo a los pies de Nana de rodillas, con expresión de espanto y terror, terror de sí mismo. Con rabia y dolor se agarró a la tierra que yacía debajo de su cuerpo tembloroso y quiso arrancarla del suelo, lanzándola  con furia contra el muro de su izquierda. Con las manos en la cara murmuraba cosas para sí mismo, cosas que le hacían retorcerse del dolor. Nana le miraba aterrada y paralizada, no dejaba de llorar. Reunió valor y fuerza para dar un paso adelante, colocarse bien la capa cubriéndole el pelo y parte de la cara. Miró a Lucas a los ojos.

-Eres un monstruo, no quiero que te me acerques nunca más…Te odio…Eres repugnante y desagradable…- Le fulminó con la mirada.

Se giró y salió del laberinto con paso firme, pero queriendo caer al suelo y no dejar de llorar en toda la noche.

lunes, 28 de marzo de 2011

 VI LA NOCHE EN SUS OJOS...


Aún la recuerdo en su forma humana, su pálida  piel desnuda, tan frágil que temía romperla en mil pedazos al mínimo roce con su piel…
Aún recuerdo su silueta desnuda, mirando el horizonte por la ventana, dándome la espalda con apenas una sábana cubriéndola lo más mínimo…Aún recuerdo esos rojizos cabellos de fuego, que caían pareciendo incendiar su hermosa espalda, y que enmarcaban su cara… Oh, esa cara que contenía los tesoros que me hacían sentir más enamorado cada día...
Esos  labios rojos, perfectamente formados y resaltando sobre la nieve de su piel…Esos ojos que contenían un trocito de celo nocturno y brillantes como cada una de sus estrellas, estos mismos ojos me hacían vibrar cada amanecer, haciéndome creer que permanecíamos en una eterna noche, también eran los que me atraían y me llevaban a caer en la tentación de besarla una y mil veces…
Aún recuerdo y siento tatuadas en mi piel, esos abstractos pero bellísimos dibujos  que dejaba en todo mi cuerpo con sus caricias…Transformando todo su amor en arte sobre mi piel…
Aún recuerdo su sonrisa cada vez que le susurraba un “te quiero”…Después, siempre, un energético beso en mis labios en señal de una muda correspondencia…

Pero lo que sin duda mejor recuerdo, debido a ser lo más reciente que guardo en mi memoria, es la última vez que la vi, pudiéndose comprobar que era ella… Estaba tan espléndida y hermosa como de costumbre, sin embrago, la noche de sus ojos se veía empañada por miles de lágrimas contenidas a punto de salir a borbotones, bañando con la sustancia del dolor su delicada piel… Pronunció la palabra que me rompió el alma en mil pedazos: “Adiós…”A pesar de sus lágrimas y su voz quebrada, me dedicó una triste sonrisa, la última y más triste sonrisa que vería en su rostro…
Le agarré de la mano y le besé los labios, salados por el paso de sus lágrimas recientes,  en un intento de detenerla. De pronto, se desplomó entre mis brazos, no daba crédito a lo que contemplaba, no tengo fuerzas para describir ese instante en el que la perdí para siempre sin llorar, a pesar de haber pasado ya muchos años, el brillo de sus ojos se evaporó hacia el crepúsculo, adelantando la noche inmediatamente, todo su cuerpo y su ser desaparecieron entre mis manos, dejándome ese dolor que siempre me acompañara, y su bello broche que arranqué  de su vestido en un desesperado intento de que no desapareciera entre la tierra y la naturaleza de aquel lugar…
Desapareció por completo y en  su lugar apareció un árbol hermoso, tan hermoso como ella, que ha ido creciendo hasta hoy, dando cada primavera, frutos rojos y jugosos, como sus labios… Aquel día hice un juramento, bajo la protección del aquel árbol y la mirada del cielo nocturno. Juré que jamás a olvidaría ni la desterraría de mi corazón y mi ser…

Esta  carta que cuenta  mi historia, es la prueba de que he cumplido mi juramento… Porque hoy es el día que tanto esperé, hoy mis ojos se irán al cielo con los suyos, hoy la tierra se apoderará de mi cuerpo y mi ser para crear nueva naturaleza junto a la de mi amada… Hoy nos uniremos para siempre, en una noche eterna, y volveré a ver su silueta desnuda, mirando el horizonte por la ventana, dándome la espalda, sus cabellos de fuero pareciendo incendiar su espalda y su sonrisa maravillosa cada amanecer…


miércoles, 23 de marzo de 2011

POEMA PARA LUIS IVAN...

Envidias la bestia eufórica,
que compone el mar infinito,
el mismo mar que miras,
el que te envuelve de esperanzas...

Quisieras poseer su fuerza,
y estás a punto de alcanzarla,
sueñas con ser parte de ella,
y pronto vivirás ese sueño al despertar...

Solamente tú sabes del esfuerzo,
el que supone llegar donde estarás,
el que supone tocar el cielo anhelado,
el mismo que te hará triunfar...

Cada vez consigues asemejarte a esa bestia,
y estás a punto de salir,
salir de tu posición e ir donde quieras,
ser libre y respirar el aire...

Tu ambición imparable, insaciable,
cargada de valor y nuevas metas,
para seguir subiendo la escalera de la vida,
con fuerzas para llegar a la cima...

Por fin puedes compararte a esa bestia,
gritar que lo conseguiste,
infundir respeto y admiración,
a quienes ahora te miran como tú antes al mar...