lunes, 31 de enero de 2011

LA ABSENTA DEL CORAZÓN-Capítulo 4

Estaban preparándose para salir el lunes a la cita con el Duque Alfonso y su familia. Recogiendo sus  guante y sus abanicos, la madre de Nana se dirigió a ella muy seria.

-Nana, quisiera recordarte que tu pretendiente y aspirante a tu mano es Lucas,no Carlos. Y sin embargo puedo observar que atiendes mas cariñosamente a Carlos que a Lucas. Cuando estemos con ellos, quiero verte más cariñosa y atenta con Lucas. ¿Qué pensaran de nosotros el Duque y su esposa si siguen notando ese favoritismo descarrilado por tu parte?- Dijo enfurecida.

-Pero madre, Lucas no se interesa por hablarme, en cambio Carlos se interesa por mí sin se obligado por nadie, tienes el perfecto ejemplo de esta mañana. Carlos era el que me daba conversación mientras su hermano no me ha dirigido la palabra hasta que tu le has insistido.- Defendía a Carlos firmemente.

Su madre guardó silencio y salio por la puerta entrando al carruaje. Pero algo le decía a Nana que esa no sería ni la última ni la peor disputa con su madre. Al llegar al pequeño palacio del Duque, Nana sintió un revoloteo en el estómago. De nuevo otro beso tatuado en su mano...En el jardí se sentaron todos a tomar el té y a intentar establecer una absurada conversación entre Lucas y Nana. Carlos como siempre con la mirada perdida, pensativo y serio. De pronto, Carlos se levantó de su silla y le tendió la mano en una educada reverencia.

-Natalia, ven conmigo, te enseñaré a mi yegua y las grandes caballerizas de mi tío.- Dijo siendo consciente de que se ganaría una reprimenda por su atrevimiento. Su actitud le infundió confianza.

-Muy bien, vamos.-Dijo bajo las misma condiciones que él.- Madre, me das permiso para acompañarle?- Dijo con una sonrisa de súplica. 

-De acuerdo, pero no tardéis, aun quedan cosas apara conversar junto a Lucas.- Dijo con falsedad tratando de esconder su furia.

De camino a las caballerizas, Carlos sacó un tema que sorprendió a Nana.

 -Natalia,¿a ti te atrae de verdad mi hermano?- Dijo serio y algo tímido.


-Yo... Yo no escogí a tu hermano, es mi madre la que elige quien puede aspirar a mi mano. Si le gusta a ella para mí, pues tiene oportunidad, yo no opino nunca, solo decido al final.- Dijo evitando su mirada.


-No te pregunto por la opinión de tu madre, de eso ya se bastante, más que tú misma. Yo quiero saber si él realmente te atrae... O hay otro que ocupa t u interior...- Apartó la vista hacia el paisaje de arboles muy cuidados.


-Pues...la verdad...sí hay  alguien que ocupa todos mis pensamientos y que hace sentir más fuerte mi corazón... Y sinceramente...no es tu hermano...- Agachó la cabeza sonrojada.


-Mi hermano y yo no nos llevamos mal, pero tenemos algo de rivalidad...Su actitud no me gusta demasiado...No te recomiendo que le elijas como esposo...solo quiere tu dinero y tu belleza...-Se quedó en silencio.- ¿ Y quién es el afortunado que abarca tu alma?- Dijo muy serio. El silencio de Nana le puso nervioso.- Lo siento, no quise ofenderte. Soy un estúpido, no debí de entrometerme en tus sentimientos. Pero yo...quiero ser sincero contigo.-


Se detuvo y le bloqueó el paso, le agarró de las muñecas y le echó suavemente hacia atrás dejándole de espaldas a un árbol. Tan cerca ambas caras, ambos cuerpos... El corazón de Nana iba a explotar y le delató el rubor de sus mejillas y su barbilla. Él cogió su cara entre sus manos con suavidad pero con firmeza. Sus ojos fusionados penetraron directamente los de Nana. Estaban tan cerca que sus corazones eran uno solo...










viernes, 28 de enero de 2011

LA ABSENTA DEL CORAZÓN-Capítulo 3

Un rayo de sol atravesó el balcón y acarició la cara de Nana en un vano intento de despertarla. Laura, la criada, entró en la habitación con un vestido rosa palo de un encaje precioso en la falda y el recto escote sin mangas. Acompañado por unos bonitos y sencillos zapatos a juego. Tras vestirse, se hizo un semirecogido adornado con una peineta. Escogió un collar de perlas con pendientes a juego, traidas de Tahití por su tio. Se maquilló escasamente, ya que, no le gustaba ir excesivamente maquillada a diario.

Al llegar al comedor, se encontró con una inesperada visita. Eran el Duque Alfonso, su esposa y sus sobrinos: Lucas y Carlos, el chico misterioso. Carlos estaba sentado frente a su lugar en la mesa. Desayunaron callados ambos, mientras los demas hablaban entre ellos. Carlos estaba pensativo y serio, pero levantó la vista y se dirigió a Nana.

-Natalia, ¿a qué te dedicas en tu tiempo libre?-Preguntó muy interesado.

-Pues...a mi...me gusta el arte,la literatura y la música,dibujo mucho,leo y escribo, y doy clases de canto y piano.-Dijo muy tímida. Sentía que memorizaba cada palabra que salia de sus labios y eso le ponía nerviosa, aunque le gustaba porque nunca ningún chico se había interesado de verdad por sus gustos.-Y tú,¿a qué te dedicas?-

-A mí me gusta la hípica,por aqui hay lugares hermosos para ver, si quisieras te enseñaría y me acompañarías algunos días. También adoro la filosofía,la geografía y la historia. Todo lo que sea saber,aprender y explorar me gusta, pero nada demasiado interesante.-Dijo con una sonrisa arrebatadora.

Se fijó detenidamente en su físico. Sus labios perfectos y gruesos parecían esconder un dulce beso. Sus ojos fusionados que demostraban su interés por ella, por sus gustos, por todo... Y su pelo rebelde le hacía irresistible. Continuaron hablado de miles de cosas relacionadas con sus gustos, miles de planes disparatados le hacían reir apartados del resto de los invitados, del resto del mundo, mesa para dos, mundo para dos... Hasta que intervino la reina ocultando su molestia ante la escena que podia observar.

-Nana, querida,¿por qué no le hablas a Lucas de tu poemario? A él le encanta la literatura tanto como a ti. ¿A que si, Lucas?- Su falsa sonrisa pasó inadvertida ante todos, pero Nana le conocía y notó lo que su madre intentaba hacer.

El resto del desayuno fue una eterna conversación con Lucas, a la que todos prestaban atención como si de un teatro se tratara. Excepto Carlos que continuó comiendo serio y pensativo. Al despedir a los invitados, Nana sintió los labios de Carlos tatuarse en la piel de su mano con un beso para siempre... Pero algo le decía que no se ilusionara, aunque no sabía qué era...

jueves, 27 de enero de 2011

LA ABSENTA DEL CORAZÓN-Capítulo 2

El sol en lo alto del cielo, luciéndose orgulloso de ser fundamental para toda la vida que la tierra regalaba. Los arboles sanos y alineados a ambos lados del camino que llevaba hacia el palacio. Venían Nana y su madre en su elegante y hermoso carruaje de vuelta de uno de sus muchísimos encuentros sociales con pretendientes y amistades de sus padres en su empeño por encontrarle un buen esposo. Mientras Nana miraba el paisaje distraída y aburrida, respondía un "sí" tras otro al azar a su madre, que le repetía la misma charla de sus rechazos   hacia los pretendientes.

De pronto, algo llamó su atención en el monótono paisaje y su corazón se agitaba con amago de salir del pecho, observó cerca del carruaje un chico montando un precioso pura sangre. Su piel morena contradiciendo a su aparente estado social alto, debido a sus elegantes ropas de caza. Su pelo castaño, libre, intentado oponerse a la fuerza indomable del viento. Sus ojos eran una fusión del marrón de la miel y el verde de la absenta. Su constitución era fuerte y musculosa. Su apariencia protectora,seria y valiente atraía a Nana. Al mismo tiempo, parecía esconder un lado cariñoso, dulce y frágil.

Nana se calmó y fingió indiferencia para consultar discretamente a su madre sin que se notara el más mínimo interés en el chico misterioso.

-Madre, observa aquel muchacho de ahí. ¿De quién se trata?- Preguntó intentando no llamar la atención de su madre.

-Es el hijo de un duque extranjero. Su padre falleció hace un año y hace unos meses su madre se dio a la fuga con su amante. Su tío, nuestro estimado Duque Alfonso, adoptó a Carlos y a Lucas, su hermano. Lucas es uno de tus pretendientes y Carlos es el heredero de todo el poder y terrenos de su tío y su padre. El lunes los conocerás en la hora del té, he elegido como principal aspirante a tu mano a Lucas porque es algo mayor y se ve más serio y responsable, aunque el hecho de que no tenga ninguna herencia me da que pensar al respecto.-Mantuvo su mirada en el paisaje, con la ausencia el chico que había desaparecido sin yo cerciorarme.- Aunque hay rumores de que Carlos está prometido con la hija de un Conde muy importante y que es un chico demasiado apegado a muchas mujeres que le rodean, eso no me gusta...- Su mirada era fulminante y desconfiada.

Hubo un silencio pensativo en el tiempo restante del viaje que apenas duró un cuarto de hora. Al llegar al palacio, entré en mi habitación y me invadió la imagen de ese chico a caballo, Carlos... Su nombre me empezaba a resultar tan familiar como el mío propio...

miércoles, 26 de enero de 2011

LA ABSENTA DEL CORAZÓN-Capítulo 1

Erase una vez,una bella princesa. Su piel, de nieve blanca parecía estar hecha. Su largo y libre cabello, de una cascada de oro podría tratarse. Sus ojos, de chocolate fundido parecían, tan dulce como su mirada. Sus labios perfilados de un rojo carmín natural. En general, su constitución era de apariencia delicada y frágil, con sus rasgos finos y hermosos. Parecía intocable,inalcanzable y se temía que desapareciera como un hermoso e idealizado espejismo, o que se resquebrajara en pedazos al mínimo roce con su piel de porcelana... Su nombre era Natalia, pero todos le llamaban Nana.

Su frágil pero misteriosa apariencia, la hacían más deseada aún. Tenía una mirada tranquilizadora y que reflejaba un alma joven, distraída y soñadora, pero que al mismo tiempo, escondía un fuerte carácter. Su curiosidad reflejada en la atención que ponía a todo, aunque a veces daba la impresión de que permanecía en un mundo diseñado a su medida. Su actitud preocupaba a la reina y enfurecía al rey, ya que, si no ponía empeño, no encontraría un hombre para que fuese su esposo, y no por falta de pretendientes, sino por su fingida exigencia cubierta de excusas y pretextos. Ella esperaba a alguien de de hace mucho tiempo, no sabía como era, ni físicamente, ni de personalidad, pero estaba segura de que sabría quien seria solamente con verle ante ella...

Desde hace unos años, demasiadas cenas, fiestas, reuniones, meriendas, paseos...llenaban su tiempo casi por completo. Éstos eventos eran organizados por sus padres para hacer que se fijara en alguno de sus pretendientes. Al principio le gustaba y le divertía la idea, incluso se dejaba llevar y coqueteaba con algunos de ellos, pero nunca aceptaba a ninguno definitivamente. Con el tiempo fue añadiendo excusas a su larga y variada lista de pretextos para evitar cualquier chico que no fuese el que ella quería, aunque este estuviese  de momento solamente en su imaginación, láminas de dibujo y poesías que lo describían perfectamente. Poco antes de sus 16 años, ya se cansaba de jugar y engañar a los demás, esperando un amor que quizá ni existía, tenía que afrontar la realidad para no decepcionar a sus padres, pero era difícil estar con alguien que no te complete el alma... Y mucho peor sabiendo que la mayoría la querían por su belleza o su poder... Su esperanza se iba desvaneciendo con los días...




lunes, 24 de enero de 2011

AMANECER...

Hoy he podido contemplar,
Un hermoso amanecer,
Y he podido recordar,
Las muchas madrugadas,
Que pasaron desapercibidas,
Ante mis ojos, ya que,
Al pasarlos a tu lado,
Tú eras mi amanecer,
En la tímida oscuridad,
De una estrecha habitación…

La última es tan reciente,
Tan cercana a mi presente,
La intensidad de los sentimientos,
Y el miedo de perderlos,
Nos unimos en secreto,
Con la muda esperanza,
De que no fuese,
Una apasionada despedida…

Dos almas que se encuentran,
Después de tanto tiempo,
Inesperadamente un beso,
Que para bien o para mal,
No fue el último de ese encuentro,
Sin pensar en nada más,
Sin pensar en el mañana…

Las horas que en el reloj,
Fueron desapareciendo,
Sin arrepentimientos esa noche,
Pero con temor,
De no volver a besar,
Los labios de su amante…

Un estremecimiento,
Nos recorrió a los dos,
Desde el primer beso,
Desde la primera caricia,
Luego poco a poco,
Nos fuimos fundiendo,
En una tentación inevitable,
En la que caímos ambos…
Después, tocará decidir,
Después, tocará esperar,
Después, tocará pensar,
Después, tocará recordar,
Después, recuperar la cabeza,
Que salió huyendo,
Ante la violenta tentación…

Quizá demasiado solos,
Quizá demasiado juntos,
Quizá demasiado deseados,
Quizá demasiadas cosas,
Hicieron real este encuentro…