
Pobre loco, habitante de ninguna parte,
Desgraciado bohemio que deambula en la nada,
Se cubre de orgullo y seducción,
Saciando su sed de amor perdido…
Conformándose con aventuras en la oscuridad,
A todas las seduce, haciéndose conocer,
Por su hombría y táctica infalible,
Y las intimidades de ellas llegar a conocer…
Un solitario en realidad, disfrazado de Don Juan,
Su cuerpo entrega a mil, mas su alma,
Vaga con deseo, anhelándola,
Solamente a ella, a nadie más…
Sus noches son eternas y le torturan,
Recordándole siempre su error,
Se retuerce en su lecho de dolor,
Con el pecho desgarrado por su amor…
Cada mañana, al despertar,
Escoge su muñeca y la invita a pasear,
A seduce con promesas y versos,
Dirigidos en verdad a su única diosa…
Pobre loco, llorando al pasar por ahí,
Por donde él la dejó escapar,
Desgraciado bohemio que deambula en la nada,
Derrochando palabras que no llegan donde él desea…
Está muy bien, yo también escribo, mi blog es "c-dcr.blogspot.com" pero gran parte es en gallego.
ResponderEliminar